Toda una experiencia que hay que vivir. La práctica del barranquismo nos transporta a lugares inhóspitos, a lugares donde nunca nos hubiéramos podido imaginar estar. Esto es lo que nos ha dejado este último descenso del barranco de Cerdanyés y llegada al Forat del Bulí, uno de los parajes más espectaculares que nunca hemos visitado.

LA RUTA MÁS LARGA HASTA EL FORAT DEL BULÍ

Muy a menudo vamos a descubrir nuevos barrancos para poder ofrecer a nuestros clientes. En este caso utilizamos la Guía de Barrancos del Alt Urgell para acceder al barranco de Cerdanya, que desemboca en el Río Rialb. Habíamos pensado hacer el descenso de este barranco y finalmente, si teníamos tiempo, visitar el agujero del Bulí, un lugar de cuento.

Seguimos las indicaciones de las reseñas de la Guía de Barrancos del Alt Urgell, lo cual nos llevó a la entrada del Torrente de Cerdanyés. Lo que nos encontramos a la llegada no nos lo podíamos creer, el torrente se abría y se cerraba repetidas veces sin llegar a formar ninguna poza, o en nuestro lenguaje, el torrente nunca llegaba a encañonarse. Después de más de 45 minutos caminando entre zarzas, por campos de cultivo siguiendo la línea del torrente, y abriéndonos paso entre vegetación que dificultaba mucho la progresión, pudimos llegar a lo que parecía el inicio de un auténtico barranco.

forat del bulí

Tal como indica la guía (ahora sí), el barranco es bastante vertical, se deben realizar varios rappels para la progresión, al tiempo que algunas destrepes. Aunque hemos realizado el descenso en primavera, el barranco no lleva agua, nos encontramos con balsas y charcos con agua, proveniente de la lluvia, con vegetación y sobre todo mucha fauna.

forat del bulí

forat del bulí

forat del bulí

Después de menos de dos horas de descenso, llegamos al final del barranco, donde de pronto se llena de luz y se abre dejando paso a río Rialb, que baja bien alegre. Pocos metros después llegaremos al Agujero del Bulí.

forat del bulí

LA MAGIA DEL AGUJERODEL BULÍ

El río Rialb nos lleva a rincones precisos, llenos de fuentes naturales, pequeños saltos de agua, y pozas con unas formas y colores fascinantes. De repente, entramos en una gruta llena de formaciones calcáreas, agua que emana de todas partes, y la corriente del río nos transporta dentro como si se tratara de una atracción turística. Es un paraje de película. Hace bastantes años que nos movemos por barrancos, pozas y ríos, y este rincón es sin duda el más bonito y mágico que hemos visitado.

riu rialb

riu rialb

Se puede acceder al Agujero del Bulí caminando, después de un pequeño trekking que termina allí donde comienza el trekking acuático que llega al Agujero del Bulí. Es muy recomendable para familias con niños, no es peligroso, y es realmente muy gratificante.

No os perdáis este trekking acuático al Forat del Bulí. ¡¡Reservalo !!

Barranco de Cerdañés y Forat del Bulí